Servicios sicoeducativos

  • Evaluaciones sicológicas integrales para alumnos y alumnas

El servicio incluyen dos o tres sesiones de entrevistas en profundidad a alumnos y alumnas de los establecimientos educacionales, más los padres o cuidadores. Se aplican test sicológicos y sicopedagógicos se les entrega a los padres o tutores el diagnóstico con las futuras líneas de intervención con él menor.

  • Orientación vocacional para jóvenes

El propósito de esta ayuda terapéutica es orientarlos respecto a su futuro inmediato, como por ejemplo, qué estudiar una vez finalizado el colegio qué carrera estudiar. Para ello se realiza un completo estudio de sus habilidades e intereses en base a la aplicación de test sicológicos y vocacionales.

  • Orientación sicológica a padres y apoderados

Consiste en una entrega de guías de trabajo para realizar con sus hijos. Cuando no es necesaria una terapia se requiere solo una pauta concreta y definida para los padres respecto a temáticas que les permitan educar emocionalmente a sus hijos con respecto a sus problemáticas sicopedagógicas.

  • Capacitación para padres y apoderados

Se trata de capacitaciones en diversas temáticas o formación de brigadas parentales en temáticas sicoeducativas. Esto incluye dos tipos de servicios: uno a la entrega de conocimientos y manejo de situaciones sicoeducativas desde el apoderado, pero incluyendo la mirada del establecimiento en cuanto a políticas de convivencia escolar y, el segundo servicio, está orientado a formación de monitores que repliquen la experiencia en el colegio apoyando la labor docente.

  • Capacitación a profesores

Estas capacitaciones están dirigidas a profesores y busca entregar conocimientos y manejo de situaciones sico-educativas desde el docente, así como también formar monitores que repliquen la experiencia en la institución educativa.

  • Talleres para niños, niñas y jóvenes

Los talleres son servicios que están divididos en dos etapas. La primera busca entregar conocimientos y manejo de situaciones sico-educativas a los alumnos, incluyendo la mirada del establecimiento en cuanto a políticas de convivencia escolar. La segunda parte apunta a formar líderes positivos, monitores que repliquen la experiencia en el colegio apoyando la labor docente.